Dónde mejor pordía nacer un blog como este, que en el sitio donde se gestan las mejores ideas que uno pueda parir — léase Google, el chicle, el mando a distancia… –. Pues sí, estaba yo en el baño sentado en el trono cuando pensé: ¿y por qué no?.
Con este gran comienzo fui a wordpress y me di de alta. Primer gran dilema: ¿Qué nombre le pongo al blog?. Indagué en lo más profundo de mi creatividad y encontré un nombre que seguro que no podía estar ya en uso: “Yporqueno”. Mi ingenuidad me maravilló, debo reconocerlo. Volví a rebuscar en un desesperado intento de no caer en topicazos y creo que no lo conseguí.
“El café de la noche” es una alegoría de lo que, para mí, es el momento perfecto para desvariar sobre mis pensamientos y vomitar, en Arial 14, todo lo que me apetezca desde el más seguro de los anonimatos.
Dejemos que muera aquí mi primer gran post… Nos vemos pronto.
Un saludo.
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